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3/04/08

Copyleft y Buen Amor

Para quien pensara que este iconito que tenemos algunos en nuestros blocs era una invención novedosa fruto de una generación generosa y genial en lucha contra las estrecheces del copyright está en un error. Releyendo El libro del Buen Amor (1330), texto medieval de la literatura española, me he encontrado la siguiente advertencia de su autor, Juan Ruiz, más conocido como el Arcipreste de Hita.




Qualquier omen, que lo oya, si bien trovar sopiere,

puede más y añadir et emendar si quisiere,

ande de mano en mano a quienquier quel' pidiere,

como pella a las dueñas tómelo quien podiere.

Pues es de buen amor, emprestadlo de grado,

non desmintades su nombre, nin dedes refertado,

non le dedes por dineros vendido nin alquilado,

ca non ha grado, nin graçias, nin buen amor complado


[Cualquier hombre que lo oiga, si bien trovar supiese

puede aquí añadir más, y enmendar si quisiese,

ande de mano en mano a cualquiera que lo pidiese,

como pelota [lanzada] a las chicas tómelo quien pudiese.

Pues es de buen amor, prestadlo de buen grado,

haced honor a su nombre y no dudéis en pasarlo a otros,

no lo deis por dinero, vendido ni alquilado,

porque no tiene gusto ni gracia, ni [hay] buen amor comprado.]


Copyleft y Buen Amor: Dos filosofías totalmente recomendables las de Juan Ruiz.

21/02/08

Binomio fantástico

Recuerdo que cuando hablamos Chacobo y yo del nombre que tendría nuestra bitácora, él tenía uno pensado, A priori, aunque como podéis comprobar, finalmente fuimos Alas y Balas. Me han preguntado algunas veces el porqué del nombre, supongo que sobre todo por la intención: imaginación y creatividad ligado a una actitud crítica ante lo que nos rodea y nos preocupa, y además, por su sonoridad. Álvaro me dijo alguna vez que lo tenía asociado a Love & Rockers, un grupo de su juventud al que tenía cariño y, evidentemente a música suena porque es, como sabréis algunos, el nombre de un disco de Aute y una canción:

Vivir es tal vez volar
entre alas en vuelo
y balas en duelo...

Todo un juego de palabras con las Alas y las Balas, juego que me he reencontrado en un libro que tengo entre las manos o entre las alas y al que he vuelto después de casi quince años. Unos versos que pertenecen a un poemario delicioso de Vicent Andrés Estellés, Llibre de Meravelles, como toda su poesía.

Un entre tants

Si l’amor era gràcil com l’ala
si la vida era bona, era mala,
si el sospir, si el sonet, si la bala.

Un entre tants

[Creo que llegó la hora, después de cuatro años, de retirar del margen a Colerigde y su flor del Paraíso.]

14/02/08

La Reina y Valentín

Desde una Casa en la Periferia, su ama y señora con poder de Reina y además de Reina Roja, nos proponía un juego aprovechando al desaprovechado Valentín. Ella concretamente se propuso repararlo y el resultado lo podéis leer ya, aunque con el permiso de su Excelencia lletraferida y musical, y pensando en los perezosos y perezosas a los que no les gusta ir de acá para allá, el poema final es el que sigue:

Como para vengarnos de San Valentín
decidimos follar toda la noche
a salvo de su violencia,
a salvo tras los barrotes.
No quisimos que el amor
nos siguiera jodiendo
pero el amor es también, a veces,
el deseo de otros cuerpos.
Nuestras muñecas con cigarrillo y beso
pararon dos vEces al santo,
pero "San, "San" sonaba en la selva
de nuestro cuarto.
Así fue que plantamos
un jardín en el vertedero,
pues San Valentín no tiene reparos
y te coge, te azota, y te entregas
tantas veces como te hubiste guardado.

13/02/08

Las distancias no se salvan

El tema 59 de mis oposiciones está dedicado al Realismo en la obra de Benito Pérez Galdós. Un escritor preocupado siempre por la sociedad que lo rodea y que tan bien supo analizar el mundo donde vivía. En lo que podríamos llamar la etapa central de su producción (de 1881 al 1888 aproximadamente) -en plena Restauración- los criticos observan lo siguiente:

El grupo entero de novelas* apunta un cuadro penoso de la sociedad española. Hueca, exenta de ideales, poblada por necios, pícaros y mediocridades, dominado por la hipocresía, la inmoralidad, el materialismo, el engaño de sí mismo, la ineficacia administrativa y el “quiero y no puedo”.

Quién diría que pasaron más de cien años.

[*Por si puede interesar las novelas de esta etapa son: La desheredada, El amigo Manso, El doctor Centeno, Tormento, La de bringas, Lo prohibido, y su novela cumbre, Fortunata y Jacinta]

20/01/08

Una semana después... todavía



Gracias Milu.

14/01/08

Se me adelgaza el futuro

Habíamos leído algo, no mucho en la facultad, sabía que existía, claro, pero el primer encuentro real fue en mi correo. Un día lo abrí y me encontré con:

ME BASTA ASÍ

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,

haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

Ángel González

Hoy recuerdo cada palabra que lo precedía.

Ayer leí en uno de los artículos que le dedicaban en El País a este panadero de palabras, una frase que se me quedó grabada, aunque no su autor: la poesía de Ángel González sirve para quitar telarañas en los ojos. El efecto de este poema en mí fue el de hacer trenzas con una enorme telaraña que me cubría no sólo los ojos sino todo el cuerpo, echarla a los leones para que se liaran en ella y yo quedarme libre para ser y para creer en ti.

Elena Aupí fue la niña que me invitó a comer Palabra sobre palabra, con apenas catorce años en aquel colegio con nombre de flor, como diría la vecina que habitó conmigo ese carnaval. Su padre leía poemas de Ángel a sus hijas y Elena estaba tocada de la mirada intensa y el calor humano que necesitaba para componer como si ella se llamara Ángel González esta dedicatoria:

Palabra

sobre

palabra

construimos

afecto

A veces tú dices que

“construimos” demasiado

Con afecto.

La poesía son momentos y personas, es alimento y es música…en aquel momento Ángel González, ya no tenía más que motivos para devorarte con afecto y sin afectación, a menudo he vuelto a ti, cuando necesitaba reconciliarme un poco con el mundo. Hoy también puedo decir como tú lo hiciste cuando veías marchar a tus amigos, se me adelgaza el futuro.

23/06/04

Una Habitación Propia

Hace un par de años realicé un estudio comparativo sobre temas recurrentes en literatura escrita por mujeres conscientes de su hecho de escritura y sobre los problemas que a la mujer han preocupado en el siglo XX (¡ojo! sin entrar en polémicas ya absurdas sobre la existencia o no de una literatura femenina) y partiendo de las teorías de una admirable escritora, sobre todo por lo que supuso para la mujer, tanto de su época y aun de la nuestra, hablo de Virginia Wolf.

El libro que usé para el estudio fue su novela Orlando, pero ahora me interesa una de las bases teóricas que construyeron no sólo esta novela sino toda su producción, y entre dichas bases, se encuentra el ensayo titulado Una habitación propia. El planteamiento, una mujer lo único que necesita para desarrollar su creatividad, concretamente escribir, es una habitación propia donde desaparecer de "sus tareas": maternales, conyugales, sociales... y 500 libras anuales.

Tanto al acabar el estudio como todavía hoy, me preguntaba que sí, los tiempos afortunadamente han cambiado, pero cuántas mujeres no gozan hoy de esa habitación propia, sobre todo porque no puedes ni siquiera alquilártela con 500 euros mensuales, sí en piso compartido, pero ya no es una habitación propiamente PROPIA. Aunque, al margen de esta reflexión, lo curioso es que los temas de preocupación de la mujer se repiten, a pesar de los años, en distintos contextos y a pesar de los pesares. Lo importante en cualquier caso, es sabernos en búsqueda de esa habitación propia, por mucho que las inmobiliarias se empeñen en que no la encontremos.

28/04/04

Premios Literarios en Francia II (por Barbol)

No hay acción sin reacción, cada gran premio tiene su lista de no premiados.

Los jurados de antes de la guerra tuvieron el talento de ignorar la casi totalidad de los grandes escritores de una época en la que abundaban. El palmarés de los no premiados por el Goncourt es importante, teniendo en cuenta lo que han supuesto para la historia literaria en Francia:

Alain Fournier, Louis Aragon, Marcel Aymé, Georges Bernanos, Albert Camus, Louis-Ferdinand Céline, Jacques Chardonne, Jean Cocteau, Sidonie Gabrielle Colette, André Gide, Jean Giradoux, Julien Green, Max Jacob, Marcel Jouhandeau, Valéry Larbaud, Roger Martin du Gard, François Mauriac, Henry de Montherlant, Paul Morand, Raymons Queneau, Jules Romains, Jean Paul Sartre, Georges Simenon, Marguerite Yourcenar.

20/04/04

Si Cervantes To Sit Up la Head

El trabajo en una biblioteca hace que una serie de palabras se repitan diariamente: "esto he de leerlo", "hummm qué buena pinta, he de leerlo", "a ver si me acuerdo de leer aquello"... En fin, para volverse loca, porque luego resulta que has leído mucho menos de lo que has pretendido o incluso nada. Eso me pasa cada vez que a mis manos caen las revistas de literatura o sobre humanidades que he de sellar cada mes, no sin cierta pereza entreteniéndome sobre los títulos o artículos que despiertan mi atención o imponiendo mi sello maliciosamente sobre aquello, ya sea texto o foto, que me inspira cierta repulsa. Cuando sobre mi conciencia pesan tantos "debería haber leído", pego una vuelta por las estanterías y repaso mi vista olfateando los viejos artículos.

Fue celebrando este ritual consolador de mea culpa, cuando me encontré con este artículo de la revista Lateral, una de las más geniales que se publican hoy en día sobre la cultura en nuestro país. El artículo se titula El Quijote en Spanglish* [octubre de 2002, año IX, nª94, pág. 8-9] y está precedido de una entrevista al osado traductor de nada menos que de la primera parte del clásico cervantino, el escritor y ensayista mexicano Ilán Stavans, uno de los portavoces acérrimos de este, no sé si llamarlo, idioma?.

El autor defiende su uso movido por una lado por razonamientos loables:

    El idioma es de quien lo usa. Lo cambian el tiempo y la circunstancia. Los diccionarios y las academias registran y analizan las variantes. Pero en la sociedad de masas, su función no es la de la normalización…sino la de llegar a un público más amplio.

Y por el otro, no se si llamarlo, cierto deseo de venganza contra el idioma español, que se remonta al siglo XVI:
    El español es una lengua cargada de culpa…no hay que olvidar que su diseminación continental representa la destrucción de lenguas precolombinas como el náhuatl, el tzotzil, el quechua, etc. El español del siglo XVI, el de la empresa conquistadora, se sirvió de Biblias y armas de fuego para afianzarse en las colonias. Es el mismo juego del que se vale el inglés en la actualidad. Los exploradores de ayer se han reencarnado ahora en el turista gringo monolingüe que trota de una geografía a otra del planeta en sus pantalones shorts y con su cámara fotográfica.


No puedo dejar que os quedéis sin leer un pequeño fragmento literario de esta proeza del mestizaje del lenguaje.

DON QUIXOTE DE LA MANCHA

First parte, chapter uno


    In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentleman who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase. A cazuela with más beef than mutón, carne choppeada para la dinner, un omelet pa’ los Sábados, lentil pa’ los Viernes, y algún pigeon como delicacy especial pa’ los Domingos, consumían tres cuarers de su income. El resto lo employaba en una coat de broadcloth y en soketes de velvetín pa’ los holidays, with sus slippers pa’ combinar, while los otros días de la semana él cut a figura de los más finos cloths. Livin with él eran una housekeeper en sus forties, una sobrina not yet twenty y un ladino de field y la marketa que le saddleaba el caballo al gentleman y wieldeaba un hookete pa’ podear. El gentleman andaba por allí por los fifty. Era de complexión robusta pero un poco fresco en los bones y una cara leaneada y guanteada. La gente sabía that él era un early riser y que gustaba mucho huntear. La gente say que su apellido was Quijada or Quesada –hay diferencia de opinión sobre aquéllos que han escrito sobre el sujeto- but acordando with las muchas conjeturas se entiende que era really Quejada. But all this no tiene mucha importancia pa’ nuestro cuento, proviniendo que al cuentarlo no nos separemos pa’ nada de las verdá.

    It is known, pues, que el aformencionado gentleman, cuando se la pasaba bien, which era casi todo el año, tenía el hábito de leer libros de chivaldría with tanta pleasure y devoción as to leadearlo casi por completo a forgetear su vida de hunter y la administración de su estate. Tan great era su curiosidad e infatuación en este regarde que él even vendió muchos acres de tierra sembrable pa’ comprar y leer los libros que amaba y carreaba a su casa as many as él podía obtuvir. Of todos los que devoreó, ninguno le plaseó más que los compuestos por el famoso Feliciano de Silva, who tenía una estylo lúcido y plotes intrincados that were tan preciados para él as pearlas; especialmente cuando readeaba esos cuentos de amor y challenges amoros that se foundean por muchos placetes…


*El spanglish, para aquellos que no lo sepan, tiene su origen por la mezcla de inglés y castellano en territorio norteamericano debido a la confluencia de grandes masas migratorias de origen latinoamericano y español.

13/04/04

Premios Literarios en Francia (por Barbol)

Pour tou tout l'or des mots. Au bonheur des mots, des mots et merveilles es un libro sobre la literatura y la lengua francesa que se puede abrir por cualquier página. Asombrosa erudición y una formidable recopilación de anécdotas.

El origen los premios literarios en Francia es de lo más estrafalario.

El Premio Goncourt (Le prix Goncourt): El premio literario por excelencia, equivalente por su repercusión al premio Planeta en España. Empezó con 5.000 francos-oro a principios de siglo, por efecto de la inflación en los años 90 la cifra era de 50 francos (7.5 euros).

Su origen se encuentra en el testamento de Edmond Goncourt que dotaba de una suma importante de dinero para la fundación de una academia de 10 miembros que debiera ser por su modernidad y anticonformismo la antítesis de la otra, la Academia Francesa (la conservadora). Los miembros de la Academia Goncourt recibirían una renta anual suficiente para solucionarles la vida. Con el resto del dinero se concedía un premio anual a un escritor joven que destacara por su imaginación:

Ce prix sera donné au mellieur roman, au meilleur receuil de nouvelles, au meilleur volume d'imagination en prose et exclusivement en prose publié dans l'anné (...).


El premio Renaudot (Le prix Renaudot): Creado en 1925 por un grupo de periodistas lilterarios que se impacientaban mientras esperaban las larguísimas deliberaciones del jurado del Goncourt. Se concede el mismo día que el Goncourt, justo después, y en el mismo sitio, el restaurante Drouant, pero en el piso de arriba. El jurado vota dos novelas por si acaso una de ellas gana el Goncourt.

El premio Fémina (Le prix Femina): Creado en 1904 de una revuelta contra el machismo del Goncourt, cuando una mujer fue vetada. Jurado formado exclusivamente por mujeres que tiene buen ojo y no ha dejado escapar a escritores como Antoine de Saint-Exupéry o Marguerite Yourcenar.

El premio Médicis (Le prix Médicis): Creado en 1958, se precia por ser el menos sensible a las presiones de las editoras. Se concede el mismo día que el Fémina.

El premio Interallié (Le prix Interallié): Nace en 1930 tras el enfado por el resultado de la votación del premio Fémina que había dejado pasar sin premiar La voie royale de André Malraux

Gran Premio de la Academia Francesa (Grand prix du roman de l'Académie française): Dramático, la Academia no puede quedarse sin premio, se concede a aquellos que casi seguro no van a recibir el Goncourt.

... y así hasta más de 2.000 premios literarios diferentes.

2/03/04

Los Clásicos

    ...Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone.

    ...Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a la categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo...

    ...Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste a él...

    ...Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima...

    ...Los clásicos son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual...



Calvino, I. (1997), Por qué leer los clásicos.

[Publicado por David]

27/02/04

Presos Bibliotecarios

La biblioteca San Miquel dels Reis (San Miguel de los Reyes) en Valencia, es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, no sólo ahora que se ha convertido en una especie de Biblioteca Nacional monumental, sino por su historia.

Por esos caminos inciertos de las casualidades, no sabríamos hasta hace poco, que desde la prisión que contenían esos muros, iban a salir los primeros bibliotecarios clandestinos que la habitarían. Porque sí había biblioteca en la prisión, pero la inmensa mayoría de las obras eran de religión, doctrinas del Movimiento Nacional o de las JONS, no muy acertadas para los presos políticos que se alojaban allí sobre el año 1944. Aunque sí lo fueron otras.
Aprovechando la cantidad de maestros, profesores y gente con estudios que estaba encerrada en la prisión se creó una biblioteca propia, con la ayuda del exterior y como no, de algún carcelero capaz de hacer la vista gorda. De esta forma funcionaba una pequeña biblioteca entre los presos, con responsabilidad en los delegados de cada organización. Aunque tanto movimiento no tardó en crear sospechas, con el problema que esto suponía: los cacheos. Ante tales hechos llegó el momento de buscar una solución, no sólo para salvaguarda de su persona, sino también para la de los libros. La hallaron en el depósito de cadáveres, donde un ataud más viejo y destartalado, se convertiría en otro tipo de depósito, aunque más ilustre.

El éxito de esta pequeña biblioteca les obligó a ampliar su colección y es así como se convirtieron en editores. Las tiradas eran mínimas como es de imaginar, e impresas en máquinas de escribir, seleccionando lo que más gustaba en número de 5 ejemplares. Mingorance, que así se llamaba la editorial, en honor a un policía condenado que ayudó a mucha gente a salir del infierno de Marruecos, funcionó hasta el 1950. Algunos de los títulos que se editaron fueron: Cuentos de Blasco Ibáñez, Amenidades de Ruben Darío, Perfiles de España con figuras como Ortega, Unamuno, Azorín, Machado...Hombres Célebres, libro que retrataba a genios como Miguel Ángel, Da Vince, Chopin, Balzac, Schubert, Tagore o Juan Ramón Jiménez y las Bodas de Sangre de García Lorca.

Brindo por ellos.

23/02/04

Decálogo del Lector (II)

Nuestro vuelo en Alas y Balas, casi sin nosotros saberlo, comenzó con definiciones sobre lo que iban a ser nuestras principales tareas en la página, leer y escribir. Siguiendo la pauta iniciada me encontré con esta definición de la lectura, exquisitamente escrita por Alberto Manguel en Una historia de la lectura.

"Sabemos que estamos leyendo incluso aunque suspendamos el juicio; sabemos por qué estamos leyendo aunque no sepamos cómo, reteniendo en la cabeza al mismo tiempo, por así decirlo, la ilusoria realidad del texto y el acto de leer. Leemos para descubrir el final, por mor de la historia. Leemos sin afán de alcanzarlo, por mor de la lectura misma. Leemos minuciosamente, como quien sigue una pista, olvidados de lo que nos rodea: leemos distraídamente, saltándonos las páginas. Leemos despreciativamente, con admiración, de manera negligente, apasionados, envidiosos, anhelantes. Leemos con ráfagas de repentino disfrute sin saber lo que ha provocado ese placer...No lo sabemos: leemos en la ignorancia. Leemos en largos y lentos movimientos, como flotando en el espacio, ingrávidos. Leemos llenos de prejuicios, maliciosamente. Leemos generosamente, encontrando excusas para el texto, llenando vacíos, corrigiendo faltas. Y a veces, cuando las estrellas nos son propicias, leemos conteniendo la respiración, estremeciéndonos, como si alguien o algo hubiese caminado sobre nuestra tumba, como si, de repente, hubiésemos recuperado un recuerdo salido de lo más hondo de nosotros mismos: el reconocimiento de algo que ignorábamos hasta entonces que se hallara ahí, o de algo que vagamente sentimos como un chispazo o una sombra, cuya forma fantasmal se alza y desaparece en nuestro interior antes de que podamos ver lo que es, pero haciéndonos más viejos y más sabios."

La lectura tiene una imagen. Esos lectores están, sin duda, tratando de entender.

19/02/04

Propongo un juego (II)

El insomnio, como la comida rápida y solitaria, o el estrés y quién sabe si fruto de las dos cosas a la vez, se está convirtiendo a menudo en tema de conversación entre conocidos y puede, que hasta en algunos casos, en un problema. Cuántos no habremos probado aplacar este estado con un libro, hasta que nuestros ojos poco a poco pierden la noción de lo escrito y caen sobre las páginas.

Los motivos de insomnio los hay sin duda, algunos los han reflejado en sus escritos, quizá para tranquilizar el alma y así volar o balear en paz.

"No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta."

Eduardo Galeano, El Libro de los abrazos.

"Faltan tres días, luego dos, y Edgar no puede dormir. Sale temprano a pasear, cuando todavía está oscuro; deja el cálido refugio de las sábanas, que huelen a sueño. Su esposa se da la vuelta, soñando quizá. Duerme, mi amor."

Daniel Mason, El afinador de pianos.

Tranquiliza tu insomnio, pero anda cuéntame cómo.

13/02/04

Las Bibliotecas en la Literatura Infantil

Todos sabemos perfectamente el papel de fomento a la lectura que deben jugar las bibliotecas, pero también del valor que juegan las mismas bibliotecas, del valor que encierran como símbolo por sí mismas. Teniendo en cuenta esto, busqué en la base de datos de la biblioteca donde trabajo, los cuentos o revistas infantiles que promulgaban este valor.

Paso a comentar y analizar algunos títulos porque la verdad no tienen desperdicio:

El Secuestro de la Bibliotecaria de Margaret Mahy
En este cuento una bella bibliotecaria es raptada por unos malvados bandidos, con la única esperanza de que el ayuntamiento pague el rescate ya que saben que la biblioteca no funcionará bien sin su apreciada bibliotecaria. Lo que no sabían los bandidos es que la bibliotecaria estaba infectada de un peligroso virus, en esa época no informático, sino más tradicional, el sarampión. Claro está, dicho virus es contagiado a todos los bandidos y sólo puede curarse con el Diccionario práctico de medicina familiar, que casualmente está en la biblioteca. Los bandidos deciden soltar a la bibliotecaria para que vaya a por él a la biblioteca pero con la condición de que vuelva a curarlos. Eso hace, pero además de curarlos les lee libros. Con lo cual quedan enfermos para siempre del mal de la lectura, además la bibliotecaria acaba casándose con el jefe de los bandidos. (MUY RECOMENDABLE TIENE PASAJES CON LA POLICÍA QUE NO TIENEN DESPERDICIO)

¿Quién ha incendiado la biblioteca? De Ana Lavatelli
En Madrid en la Calle Perros y Gatos hay una biblioteca en la que a pesar de lo que podríamos pensar va gente, gracias al esfuerzo de su bibliotecaria, esta vez no tan bella. En este activo lugar ocurre una gran desgracia, la biblioteca se incendia y curiosamente se han quemado sólo los más viejos, los que casi nadie leía, además el fichero está intacto (de la que se ha librado eso sí hubiera sido malo). Los libros viejos salvaron a los jóvenes. (¿REFERENCIA OCULTA AL EXPURGO?).
Curiosamente el inquisidor que mandó a la hoguera a los libros es el propietario de una sala de juegos que veía como la biblioteca le estaba quitando clientela.

Por cierto, uno de los personajes también tiene sarampión.

El monstruo y la bibliotecaria de Alfredo Gómez Cerdá.
Cuenta la historia de un monstruo llamado Monstruo de Albacete, muy caluroso y muy solo, que decide pasar los días de calor dentro del aparato de aire acondicionado de una biblioteca de Albacete y alimentarse de los bocadillos de queso manchego de la bibliotecaria. Cuando ésta ante los extraños sucesos que ocurren en la biblioteca lo descubre decide contratarlo para amenizar sus sesiones de animación a la lectura, ante la expectación de sus jóvenes oyentes, de esta manera la biblioteca se llena de niños y el monstruo no sólo no pasa calor sino que pasa a estar siempre acompañado.

Ah¡ Ni este monstruo ni la bibliotecaria tienen sarampión.

Cómo vemos, se repiten algunos tópicos, una bibliotecaria siempre mujer y siempre con gafas (cuando salen hombres no acaban muy bien parados) y un malo que se arrepiente de ser malo cuando empieza a leer. ¿Alguien da más?

LIBROS COMENTADOS:

- MAHY, Margaret, El secuestro de la bibliotecaria, Madrid, Altea, 1983.
- LAVATELLI, Ana, ¿Quién ha incendiado la biblioteca?, Madrid, Mondadori, 1987
- GÓMEZ CERDÁ, Alfredo, El Monstruo y la bibliotecaria, Madrid, Noguer, 1991

OTROS TÍTULOS:

- BORSANI, Ambrosio, Duelo en la biblioteca, Madrid, Mondadori, 1989.
- GONZÁLEZ SUÁREZ, Eduardo, Un trasgo risueño en la biblioteca, Madrid, Mondadori, 1989.
- BUHIGAS, Mª Fernanda, Huelga en la biblioteca, Madrid, Montena, 1988.
- Leo Leo. La biblioteca embrujada, Madrid, SM, 1993

30/01/04

Nos Quedamos Sin Sonrisa

La Princesa está triste ¿Qué tendrá la Princesa? Pues ni más ni menos que este año se queda sin poder leer el Premio Sonrisa Vertical 2004 porque se ha declarado desierto. Y lo peor o lo mejor (en estos casos no se sabe) es que los encargados de la organización se están planteando abandonar el proyecto.

Las razones alegadas en esta convocatoria han sido dos principalmente:
- Mucha tensión erótica y poca calidad literaria.
- Calidad literaria y poca tensión erótica.

La creación del Premio Sonrisa Vertical supuso en los primeros años de transición un respiradero a la represión vivida anteriormente, una rienda suelta a los sentimientos eróticos, es el propio Berlanga, uno de los creadores del premio el que dice que a él la represión le parecía un invento maravilloso, porque lograba que todos nos convirtiéramos en obsesos sexuales. Quizá porque no hay represión, me parece a mí que el género erótico está en decadencia y que los lectores acudimos a él con desgana.(...) En esta época, se apunta en un artículo un tobillo todavía era todo un tobillo y un ombligo era un señor ombligo. Ahora un tobillo es un pedazo de hueso que echamos en la olla para hacer caldo y un ombligo es eso que vemos en televisión cada dos minutos, mientras bebemos caldo y pensamos cansinamente “mira, otra tía en pelotas”.

Personalmente hecho de menos una Lolita o Ada y el Ardor de Nabokov, un Delta de Venus de la Nin, episodios del Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio de Henry Miller, algunos capítulos ocho mágicos en la literatura cubana como es el de Zoé Valdés en La Nada Cotidiana donde nos presenta el Paradiso de Lezama Lima y por qué no, una revolución como la que supuso la novela de Almudena Grandes, Las edades de Lulú, que en poco tiempo fue traducida en 19 idiomas, vendió cerca de un millón de ejemplares y al año siguiente (1990) Bigas Luna se atrevió con la película.

Esto me hace plantearme algunas preguntas, ¿qué nos está pasando? ¿no podemos aunar erotismo y calidad literaria? Será que estamos demasiado hartos de sexo, que el erotismo ya no tiene cabida o que es la propia sociedad la que es pornográfica por sí.

14/01/04

Augusto el Breve (II)

Como continuación al anterior post de Augusto Monterroso, hoy transcribo aquí un decálogo para escritores realmente inteligente. Para algunos será útil, para otros simplemente divertido, en cualquier caso, simplemente genial. Se publicó dentro de la 'Segunda Parte: Selectas de Eduardo Torres', de su obra Lo Demás es Silencio (La vida y la obra de Eduardo Torres). Eduardo Torres es un personaje ficticio que sirve a Monterroso para hacer sátira del gremio de escritores, hasta el punto de inventarse citas falsas, como ya hizo también en su día J.L. Borges.


DECÁLOGO DEL ESCRITOR

Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: En literatura no hay nada escrito.

Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita, pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como un Bloy.

Séptimo. No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo. Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de esas dos únicas fuentes.

Noveno. Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo. Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo. No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo. Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.


Tomado de La Cultura en México, Suplemento de Siempre!, núm. 404, 5 de noviembre de 1969. Al final de la nota introductoria de este y otros textos de E.T., recogidos en ese número se lee: “Por último, hay que aclarar que el Decálogo, según comunicación del propio Torres, tiene doce mandamientos con el objeto de que cada quien escoja los que más le acomoden, y pueda rechazar dos, al gusto. ‘Si la raza humana’, añade, ‘ha rechazado siempre los de la Ley de Dios, ésta es una precaución hasta cierto punto ingenua’ ”.

Decálogo del Lector

Aprovechando el filón dejado por mi parteniere en el anterior post, intentaremos complementarlo con lo que bien podría ser el Decálogo del Lector. El autor, Daniel Pennac, los bautizó como Derechos del Lector en su libro Como una novela, donde invita al lector a encontrar el placer por la lectura, sin obligaciones ni directrices, sólo por el goce de leer. Este texto ha tenido una gran influencia pedagógica por las acertadas e imaginativas ideas que sobre la lectura refleja, sobre todo por su atención a los jóvenes lectores.

DERECHOS DEL LECTOR

El Derecho a No Leer. Sin este derecho la lectura sería una trampa perversa. La libertad de escribir no puede ir acompañada del deber de leer.

El Derecho a Saltarse las Páginas. Por razones que sólo conciernen a nosotros y al libro que leemos.

El Derecho a No Terminar el Libro. Hay treinta y seis mil motivos para abandonar una lectura antes del final: la sensación de ya leída, una historia que no engancha, desaprobación por las tesis del autor...Inútil enumerar las 35.995 restantes, donde bien podía estar un posible dolor de muelas.

El Derecho a Releer. Por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la comprobación de la intimidad.

El Derecho a Leer Cualquier Cosa. Buscamos escritores, buscamos escrituras; se acabaron los meros compañeros de juego, reclamamos camaradas del alma.

El Derecho al Bovarismo (enfermedad de transmisión textual). La satisfacción exclusiva e inmediata de nuestras sensaciones: la imaginación brota, los nervios se agitan, el corazón se acelera, la adrenalina sube y el cerebro confunde, momentáneamente, lo cotidiano con lo ficticio.

El Derecho a Leer en Cualquier Lugar. Completad vosotros este punto.

El Derecho a Hojear. Autorización que nos concedemos para coger cualquier volumen de nuestra biblioteca, abrirlo por cualquier lugar y sumirnos en él un momento. Cuando no se dispone de tiempo ni de medios para ir a Venecia, ¿por qué negarse el derecho a pasar allí cinco minutos?

El Derecho a Leer en Voz Alta. Los libros se abren de par en par, y la multitud de los que se creían excluidos de la lectura se precipita detrás de él. (Suele pasar con la poesía cuando es cantada).

El Derecho a Callarnos. Nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y nadie tiene poderes para pedirnos cuentas sobre esa intimidad.

Ya me callo.

8/01/04

Augusto el Breve (I)

Ayer, rodeado de buena compañía, cerveza negra y bancos de madera, recordé con antiguos amigos a Augusto Monterroso. Más tarde, cuando llegué a casa, repasé algunos escritos suyos que se me aparecieron, después de algún tiempo, sencillamente maravillosos.
Se dice, que algunos de los cuentos de Monterroso, son de los más cortos que se han escrito jamás en la historia de la literatura breve. Por ejemplo (y son a texto completo tomados de: Cuentos, Fábulas y lo Demás es Silencio.):

EL DINOSAURIO
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

FECUNDIDAD
Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

También es capaz de crear aforismos divertidos e inteligentes, poniendo en boca de un personaje ficticio llamado Eduardo Torres, cosas como esta:

ESCRITOR, ¿NACE, ES, O SE HACE?, EL
Digan lo que dijeren, el escritor nace, no se hace. Puede ser que finalmente algunos nunca mueran; pero desde la Antigüedad es raro encontrar alguno que no haya nacido.


Para saber y leer más:
· Augusto Monterroso, de Wikipedia.
· Augusto Monterroso, de Ciudad Seva.