31/12/11

Mis ocho inventarios del Inventario 2011

Massa felicitat, Alice Munro.
En abierta oscuridad. La palabra que calla lo que dice, Juan Gelman.
Primavera, estiu, etc, Marta Rojals.
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.
Mañana no será lo que Dios quiera. Luis García Montero.
Maletes perdudes, Jordi Puntí.
Sukkan Island, David Vann.
La penombra de la coloma, Andreu Sevilla.
Este año, estoy que no estoy, no llego ni a diez inventarios, demasiada realidad quizás. Pero sí que comienzo con el libro de H., Libertad, de Jonathan Frazen; y acabo con una viñeta, la de El Roto rompe, me gusta.


BON ANY, MOLT PERÒ QUE MOLT BON ANY!! UNA ABRAÇADA I CUIDEU-VOS

18/8/11

Que no bailen

Gracias a Álvaro Roldán, que me recuerda este apropiado pasaje de Federico García Lorca en Poeta en Nueva York, cuando se cumplen 75 años de su asesinato y en un día donde los medios no dejan de enseñar imágenes tan surrealistas como las del poeta.
¡Que no baile el Papa! ¡No, que no baile el Papa! Ni el Rey, ni el millonario de dientes azules, ni las bailarinas secas de las catedrales, ni constructores, ni esmeraldas, ni locos, ni sodomitas. […] Que ya las cobras silbarán por los últimos pisos, que ya las ortigas estremecerán patios y terrazas, que ya la Bolsa será una pirámide de musgo

1/8/11

Literatura salvaje

Joaquín Font, Clínica de Salud Mental El Reposo, camino del Desierto de los Leones, en las afueras de México DF, enero de 1977. Hay una literatura para cuando estás aburrido. Abunda. Hay una literatura para cuando estás calmado. Ésta es la mejor literatura, creo yo. También hay una literatura para cuando estás triste. Y hay una literatura para cuando estás alegre. Hay una literatura para cuando estás ávido de conocimiento. Y hay una literatura para cuando estás desesperado. (...) Tomemos, por ejemplo, un lector medio, un tipo tranquilo, culto, de vida más o menos sana, maduro. Un hombre que compra libros y revistas de literatura. Bien, ahí está. Ese hombre puede leer aquello que se escribe para cuando estás sereno, para cuando estás calmado, pero también puede leer cualquier clase de literatura, con ojo crítico sin complicidades absurdas o lamentables, con desapasionamiento. Eso es lo que yo creo. No quiero ofender a nadie. Ahora tomemos al lector desesperado, aquel a quien presumiblemente va dirigida la literatura de los desesperados. ¿Qué es lo que ven? Primero: se trata de un lector adolescente o de un adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel. Es el típico pendejo (perdonen la expresión) que se suicida después de leer el Werther. Segundo: es un lector limitado. ¿Por qué limitado? Elemental, porque no puede leer más que literatura desesperada o para desesperados, tanto monta, monta tanto, un tipo o un engendro incapaz de leerse de un tirón En busca del tiempo perdido, por ejemplo, o La montaña mágica (en mi modesta opinión un paradigma de la literatura tranquila, serena, completa), o, si a eso vamos, Los miserables o Guerra y paz. (...) Otrosí: los lectores desesperados son como las minas de oro de California, ¡Más temprano que tarde se acaban! ¿Por qué? ¡Resulta evidente! No se puede vivir desesperado toda una vida (…) El lector desesperado (más aún el lector de poesía desesperado, ése es insoportable, créanme) acaba por desentenderse de los libros, acaba ineluctablemente convirtiéndose en desesperado a secas. ¡O se cura! Y entonces, como parte de su proceso de regeneración, vuelve lentamente, como entre algodones, como bajo una lluvia de píldoras tranquilizantes fundidas, vuelve, digo, a una literatura escrita para lectores serenos, reposados, con la mente bien centrada. A eso se le llama (y si nadie le llama así, yo le llamo así) el paso de la adolescencia a la edad adulta. Y con eso no quiero decir que cuando uno se ha convertido en un lector tranquilo ya no lea libros escritos para desesperados. ¡Claro que los lee! Sobre todo si son buenos o pasables o un amigo se los ha recomendado. Pero en el fondo ¡lo aburren! En el fondo esa literatura amargada, llena de armas blancas y de Mesías ahorcados, no consigue penetrarlo hasta el corazón como sí lo consigue una página serena, una página meditada, una página ¡técnicamente perfecta! (…) ¡Buscar, perderse en tierras desconocidas! ¡Pero con cordada, con migas de pan o guijarros blancos! Sin embargo yo estaba loco (…) y no me hicieron caso.

Roberto Bolaño, Los detectives salvajes

3/7/11

(B)ersos (III)

Abrazo de los amantes, Egon Schiele
AMOR
Mi alma era un vestido azul celeste
que dejé en un acantilado, en alta mar,
y me acerqué a ti, desnuda, como una mujer.
Y como mujer me senté a tu mesa,
bebí un vaso de vino y aspiré aroma de rosas.
Tú encontraste en mí tus sueños de belleza.
Todo lo olvidé, mi niñez y mi patria,
únicamente sabía que tus caricias me apresaban.
Y tú, sonriente, cogiste un espejo y me dijiste: Mírate.
En mis hombros vi polvo, y en polvo se deshacían,
mi belleza sólo esto deseaba: desaparecer.
¡Abrázame tan fuerte que nada necesite!

23/4/11

10/4/11

Telaraña dominical

La obra para la rehabilitación de la fachada IMPIDE que vea el sol por cualquiera de mis ventanas sin una tonalidad verde, la de esa especie de mosquitera gigante que aprisiona y agobia a los edificios y distorsiona la imagen de sus habitantes. Esta visión distorsionada del Mí que me habito piensa en la película con la que me acosté anoche, Incendies, el viaje por parte de unos hijos al nacimiento del odio de la madre. Una de esas películas con la que te acuestas y te levantas al día siguiente y que mi luz entelada del sol no me deja olvidar.
Con ella y contigo intento paliar el silencio con el dulce canto de Madredeus y una canción me enternece: Milagre

É grande o silêncio,
aguardo o milagre,
chegas amor finalmente,
ó meu amor, mesmo tarde;

e vou livremente,
contigo a meu lado,
tenho o meu mundo contente,
neste sonhar acordado.

- Onde está a tua voz, quero ouvir a tua voz...
- Onde está a tua voz, queria ouvir a tua voz...

O desejo pretende,
louvar a saudade,
A tua voz anda ausente,
e eu estar contigo é milagre.

La letra de mi domingo es de Juan Gelman, el libro de título precioso es En abierta ocuridad. La palabra que calla lo que dice.

el sufrimiento/¿es derrota o batalla? /
realidad que aplastás/¿sos compañera? /
¿tu mucha perfección te salva de algo? /
¿acaso no te duelo/te juaneo/
te gelmaneo/te cabalgo como
loco de vos/potro tuyo que pasa
desabuenándose la desgraciada? /
¿esa que llora al pie de mis muereras? /
¿acaso no te soy para padrearte? /
¿me vas a disculpar que te hije mucho? /
realidad que sufrís como pariendo/
tu sufridero/¿canta para mí? /
¿contra mí? /¿me mostrás lo que yo sea? /
¿me estás alando/ala de mi furor? /
¿te descriaturás como paloma
que busca un ojo ciego para ver?

El plan, Poseu-me les ulleres, en el Teatro Micalet, donde gracias a los versos de Estellés espero deshacerme de la telaraña, aunque sé que por la Camino, me dejo El Artificio. Una película amiga que se merece la mejor de las suertes.

27/3/11

Colada extra

Tuvo cuidado de levantarse
con el pie derecho, no vaya a ser,
y fue.

En domingo mete sus sucias palabras
a la lavadora, también la chaqueta,
pero la obra de rehabilitación de fachada

OBLIGA
a extenderlas adentro,
la primavera no las ventila.

Lo peor es no saber cuando
las recoge, las plega y las guarda
o las dona, no quiere malgastarlas.

O mejor las tira,
aunque limpias
las tira.

3/3/11

El verbo

En el principio fue el sustantivo. No había verbos. Nadie decía “voy a la casa”. Decía simplemente “casa” y la casa venía a él. Nadie decía “te amo”. Decía simplemente “amor” y uno simplemente amaba. En el principio era mejor.
Isidoro Blastein, Por favor, sea breve, Páginas de espuma

25/2/11

AGHHH!

La indignación que sentimos por estas tierras por el corte de la emisión de TV3 hace mal y se traduce en rabia, a veces no contenida. Hoy, como cada viernes, al leer la Cartelera Turia me encuentro con la siguiente columna de “Conxa Daroca” (¿pseudónimo?), reproducida en su sección Radiotelefaba. No puedo estar más de acuerdo.

¿No nos merecemos TV3?

Busque, compare, y si encuentra una televisión autonómica mejor, más plural, de mayor calidad, que de verdad vertebre y defienda la lengua propia, que no avergüence ni calle ni oculte, que no provoque las comparaciones siempre odiosas, húndala a multas, estrangúlela, asfíxiela hasta que tenga que cerrar, para que después del apagón analógico en la Comunidad Valenciana llegue el apagón de TV3, la noticia que se cuela en la red vestida de indignación en un fin de semana en el que las calles de muchos países se llenan de gritos de libertad reprimidos y machacados. Aquí lo que muere es una opción de pluralidad, de libertad para elegir, que formaba parte de nuestra vida cotidiana televisiva desde hace muchos años. Ahora nos impiden tenerla ¿Por qué será? ¿Por qué les molestaba tanto que viésemos TV3, si la entendemos a la perfección, mejor que a otras que hablan castellano pero con un lenguaje de mierda, o que otras que hablan un valenciano lleno de mentiras y silencios? No han cejado hasta conseguirlo, imponiendo la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón y la pluralidad. Como si les hiciésemos algún daño. ¿Y tú qué miras? Imagen en negro, rabia, consternación y un Eliseu Climent que en rueda de prensa recuerda que fue precisamente Acció Cultural la entidad que más se movilizó en demanda de una Televisión Valenciana pública y de calidad, no esa bazofia ruinosa que cuesta cada vez más defender y mantener.

Doy un salto en el tiempo hasta una par de semanas antes, hasta el debate emitido en La 2 de TVE, esa cadena que ahora apenas merece un mínimo recuedro en letras minúsculas en la página de programación de El País, bajo el título ¿Tenemos la televisión que nos merecemos? Me da por pensar que estos multadores ya han decidido por nosotros, los que han llevado a la asfixia económica a Acció Cultural para que cesasen los repetidores que ellos gestionaban pero que se montaron con dinero de todos, con bonos de mil pesetas que costaba un montón colocar a los amigos y conocidos. Piensan que los valencianos no nos merecemos ver esa televisión vecina. Si fuese ucraniana, o de la otra Polonia, o una de las de tarot y adivinaciones, o emitiese insultos y bajas pasiones en la franja porno, sería distinto. Prefieren eso a una señal que venía de esa comunidad con la que lingüísticamente nos entendemos a la perfección, por mucho que se empeñen y se rasguen las vestiduras con argumentaciones tan cutres como la de que el hombre del tiempo emplea la expresión “País Valencià”. Frente a la televisión sin fronteras en un mundo global donde poder comunicarse y compartir “on line” con cualquier lugar del planeta, la contumacia por aniquilar, por acallar, por poner puertas al campo televisivo, como si ver TV3 fuese feroz disidencia, quinta columna, enemigo infiltrado y a las puertas, nos parece una total aberración, y más si la comparamos con los contenidos de Canal 9, que ha traicionado todos aquellos objetivos para los que fue creada.

Para acabar, otro aviso a navegantes no menos descorazonador de la revista, esta vez de la sección El huevo de Colón:  

GRANDES enigmas de la humanidad. ¿Existe Alarte? Y en ese caso, ¿para qué?

18/2/11

Sense senyal

16/1/11

Curiosidades

En las palabras clave de las estadísticas del blog compruebo que las búsquedas de tres palabras llevan a algunos incautos a un apunte “inocente”, en principio, que supongo bien poco tiene que ver con lo que buscan.

Las estadísticas dicen que:
  • Un 60% de las entradas al blog entraron buscando “un buen polvo”, no sé por qué un 1% lo escribe en mayúsculas y otro 1% lo minimiza a “un buen polvito”.
  • El 9% no tenía la precisión enfática del indefinido y escribieron “BUEN POLVO”.
  • Otro 2% o confundieron las grafías o eran gallegos buscando un pulpo, pues escribieron “UN BUEN POLBO”.
  • Algunos localizaron el lugar de preferencia en estas palabras: “UN BUEN POLVO EN MADRID”, un 2%.
TOTAL: Nada menos que el 75% de mis entradas van a parar a este buen texto de Vila-Matas.

CONCLUSIÓN: Gracias a poner "eso" entra alguien en este blog. Técnicas de marqueting (involuntarias, lo prometo).