12/1/10

Mi retórica (III): Comparació

Una dona sense un home
és com un peix sense bicicleta.
Anònim

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hombre, Anabel, no sabía yo de tu afición a la lectura. Yo antes también leía, pero lo dejé hace ya algún tiempo.
No imaginé que te gustara la lectura. Me alegra saberlo.
Navegando topé con tu blog jajaja
¿imagines qui soc?