22/2/08

Binomio fantástico

Recuerdo que cuando hablamos Chacobo y yo del nombre que tendría nuestra bitácora, él tenía uno pensado, A priori, aunque como podéis comprobar, finalmente fuimos Alas y Balas. Me han preguntado algunas veces el porqué del nombre, supongo que sobre todo por la intención: imaginación y creatividad ligado a una actitud crítica ante lo que nos rodea y nos preocupa, y además, por su sonoridad. Álvaro me dijo alguna vez que lo tenía asociado a Love & Rockers, un grupo de su juventud al que tenía cariño y, evidentemente a música suena porque es, como sabréis algunos, el nombre de un disco de Aute y una canción:

Vivir es tal vez volar
entre alas en vuelo
y balas en duelo...

Todo un juego de palabras con las Alas y las Balas, juego que me he reencontrado en un libro que tengo entre las manos o entre las alas y al que he vuelto después de casi quince años. Unos versos que pertenecen a un poemario delicioso de Vicent Andrés Estellés, Llibre de Meravelles, como toda su poesía.

Un entre tants

Si l’amor era gràcil com l’ala
si la vida era bona, era mala,
si el sospir, si el sonet, si la bala.

Un entre tants

[Creo que llegó la hora, después de cuatro años, de retirar del margen a Colerigde y su flor del Paraíso.]

14/2/08

La Reina y Valentín

Desde una Casa en la Periferia, su ama y señora con poder de Reina y además de Reina Roja, nos proponía un juego aprovechando al desaprovechado Valentín. Ella concretamente se propuso repararlo y el resultado lo podéis leer ya, aunque con el permiso de su Excelencia lletraferida y musical, y pensando en los perezosos y perezosas a los que no les gusta ir de acá para allá, el poema final es el que sigue:

Como para vengarnos de San Valentín
decidimos follar toda la noche
a salvo de su violencia,
a salvo tras los barrotes.
No quisimos que el amor
nos siguiera jodiendo
pero el amor es también, a veces,
el deseo de otros cuerpos.
Nuestras muñecas con cigarrillo y beso
pararon dos vEces al santo,
pero "San, "San" sonaba en la selva
de nuestro cuarto.
Así fue que plantamos
un jardín en el vertedero,
pues San Valentín no tiene reparos
y te coge, te azota, y te entregas
tantas veces como te hubiste guardado.

13/2/08

Las distancias no se salvan

El tema 59 de mis oposiciones está dedicado al Realismo en la obra de Benito Pérez Galdós. Un escritor preocupado siempre por la sociedad que lo rodea y que tan bien supo analizar el mundo donde vivía. En lo que podríamos llamar la etapa central de su producción (de 1881 al 1888 aproximadamente) -en plena Restauración- los criticos observan lo siguiente:

El grupo entero de novelas* apunta un cuadro penoso de la sociedad española. Hueca, exenta de ideales, poblada por necios, pícaros y mediocridades, dominado por la hipocresía, la inmoralidad, el materialismo, el engaño de sí mismo, la ineficacia administrativa y el “quiero y no puedo”.

Quién diría que pasaron más de cien años.

[*Por si puede interesar las novelas de esta etapa son: La desheredada, El amigo Manso, El doctor Centeno, Tormento, La de bringas, Lo prohibido, y su novela cumbre, Fortunata y Jacinta]

9/2/08

Manifiesto... alegría

Aquel deseo particular pero como sabía, compartido, está empezando a hacer eco, hoy he leído el Manifest per l'increment de les col·leccions de les biblioteques públiques valencianes.

Veremos qué pasa...



[ACTUALIZACIÓN: Recull de premsa a Tirant al cap]

6/2/08

Temptation



Saps? M'agrada el teu cap i m'agrada el teu cul
-dues meitats bessones desaparionades-.
La meva llengua com un caragol silent
ressegueix, lent, tot l'arbre, de l'arrel a la copa.

Amb l'amor a l'esquena, com una casa closa,
i un bri d'esglai al cap de les antenes,
m'emparro per l'escorça i estimo cada grop,
cada fulla, i el corc que adesiara hi plora.


Saps? M'agrada el teu cul i m'agrada el teu cap.
Un camí-laberint de saliva brillant
lliga els racons que el sol amb tall segur destria.

El paisatge divers de la bola del món
és el teu cos, avui, ofert, com un deliri,
de terra, al meu deler de boca viatgera.
María Mercè Marçal

El cuaderno dorado (II): La forma, el fondo y las palabras

El cuaderno azul

-…dígame por qué algunos libros son tan sólo para una minoría…

Lo pensé y respodí:

-Es una cuestión de forma.

-¿De forma? ¿Y qué hay de vuestro tan cacareado contenido? Yo había entendido que la gente como vosotros se empeña en separar la forma del contenido.

-Mi gente puede que lo separe, pero yo no. […] Es más, afirmo que todo es una cuestión de forma. A la gente no le importan los mensajes inmorales. No le importa el arte que le diga que el asesinato es bueno, que la crueldad es buena, que el sexo por el sexo es bueno. Le gusta, en todo caso, a condición de que el mensaje esté debidamente disfrazado. Los mensajes que gustan a los lectores son aquellos que dicen que el asesinato es malo, que la crueldad es mala y que el amor es el amor que es amor. Lo que no pueden sufrir es que les digan que nada importa nada; no pueden soportar la falta de forma… […] No creo que algunos libros sean solamente para una minoría. Ya sabe que no lo creo, puesto que no tengo una idea aristocrática del arte.

-Mi querida Anna, la actitud de usted hacia el arte es tan aristocrática que cuando escribe, cuando llega a escribir, lo hace sólo para usted.

-Igual que todos los demás… […] Los demás, todo el mundo; los que escriben libros en secreto, porque tiene miedo de lo que piensan.

-¿Así que usted tiene miedo de lo que piensa? –Y tomó la agenda para anotar que la sesión había terminado.

******************

Cada vez tengo más vértigo al hecho de que las palabras no signifiquen nada, porque la realidad es que las palabras no significan nada, pues se han convertido, cuando lo pienso, no en la forma dentro de la que se moldea la experiencia, sino en una serie de sonidos desprovistos de sentido (como el habla de los niños) y al margen de la experiencia. O como la banda sonora de un filme que haya resbalado y perdido la conexión con la película. Cuando pienso, basta que haya escrito una frase como “fui calle abajo” o que haya tomado una frase de un periódico como “medidas económicas que consiguieron el pleno rendimiento de…”, para que de inmediato las palabras se disuelvan y la mente comience a generar imágenes que no tienen nada que ver con las palabras, de modo que cada palabra que veo u oigo es como una pequeña balsa flotando sobre un enorme mar de imágenes. Por esto ya no puedo escribir, a no ser que lo haga deprisa, sin volverme a mirar lo que he escrito, porque si lo miro, las palabras se ponen a nadar y no tienen ningún sentido, y tan sólo consigo ser consciente de mí, Anna, como un pulso dentro de una gran oscuridad. Así, pues, las palabras que yo, Anna, escribo sobre el papel, no son nada o son como las secreciones de la oruga, que salen en forma de filamento y se endurecen al contacto con el aire.

Se me acaba de ocurrir que lo que me está sucediendo a mí, Anna, es un desmoronamiento de mi persona, y que ésta es la manera de darme cuenta, ya que las palabras son la forma, y si me encuentro en un pozo donde el molde, la forma o la expresión no son nada, entonces es que yo tampoco soy nada…

4/2/08

Sintaxis personal

Sin apenas darse cuenta, se convirtió en una oración pasiva, o mejor, en una sujeta paciente, que depende su humor del complemento agente que necesita. Comenzó sintiéndose a menudo el complemento circunstancial, ese que si desaparece de la oración, ésta no pierde su sentido aunque, no podemos negarlo, empobrece su significado. Un CC de lugar, tiempo, modo e instrumento, ah! y de compañía, por supuesto. Ella presiente que está a punto de estar subordinada, y duda sobre si es mejor que ser disyuntiva o adversativa, esa opción pocas veces le resulta bien, la enfrenta o le hace discutir, cosa que la aterroriza.

Hoy espera impaciente el tiempo de transformarse por fin en la deseada coordinada copulativa, una sujeta activa ligada al nexo que le traerá una agradable compañía. Entonces, por fin se liberará, será capaz de obviar la implicación lógica que la obligaba a hacer concesiones o a pensar, hasta caer exhausta, las causas y las consecuencias de su situación en el mundo donde le tocó significar. Aunque claro, una cosa no puede olvidar, la finalidad, su finalidad: sostenerse por sí sola aunque su vida esté compuesta.


[La opción matemática se titula Aritmética imperfecta]