23/6/05

Leyendo II

Lectura para susurrar al oído:

    ESCRIBIRTE

    Escribirte, escribirte, dibujarte. Llenarte el pelo de todas las palabras detenidas, colgadas en el aire, en el tiempo, en aquella rama llena de flores amarillas de cortes cuya belleza me pone los pelos de punta cuando vengo bajando sola, por la carretera, pensando. Definir el misterio, el momento preciso del descubrimiento, el amor, esta sensación de aire comprimido dentro del cuerpo curvo, la explosiva felicidad que me saca las lágrimas y me colorea los ojos, la piel, los dientes, mientras voy volviéndome flor, enredadera, castillo, poema, entre tus manos que me acarician y me van deshojando, sacándome las palabras, volteándome de adentro para afuera, chorreando mi pasado, mi infancia de recuerdos felices, de sueños, de mar reventando contra los años, cada vez más hermoso y más grande, más grande y más hermoso.

    Como puedo agarrar la ilusión, empuñarla en la mano y soltártela en la cara como una paloma feliz que saliera a descubrir la tierra después del diluvio; descubrirte hasta en los reflejos más ignorados, irte absorbiendo lentamente, como un secante, perdiéndome, perdiéndonos los dos, en la mañana en la que hicimos el amor con todo el sueño, el olor, el sudor de la noche salada en nuestro cuerpos, untándonos el amor, chorreándolo en el piso en grandes olas inmensas, buceando en el amor, duchándonos con el amor que nos sobra.


Gioconda Belli. El ojo de la mujer. Poesía Reunida.

15/6/05

Francisco Columna V

Un folletín, un follón pequeño, eso es en lo que nos metimos al seguir instrucciones bibliotecosas. Suele pasar, y a mí me lo pasa Yavanna.

Lo mejor de mi parte es empezar presentando a un dominico enamorado y la siguiente característica de nuestro personaje: consideraba las lenguas modernas cual jergas rústicas o como corrupciones más o menos bárbaras útiles no más que para interpretar las necesidades materiales de la vida, mas insuficientes para lograr una expresión elocuente y poética de las ideas y de los sentimientos.

A continuación la quinta entrega:

    -Es extraordinario –dijo Apóstolo a media voz-. Un dominico enamorado. Debe de haber en esto una novela.
    -¿Y por qué no? –contestó Lowrich-. Coge la pluma y vamos con el folletín, puesto que no puedes prescindir de él.

    Apóstolo se sentó cómodamente en el sillón, mojó la pluma en el tintero y escribió lo que sigue, comenzando por el título, del que me alejó el largo paréntesis que antecede:

    FRANCISCO COLUMNA
    (Novela bibliográfica)

    Es sin duda el linaje de los Colonia uno de los más encumbrados de Roma y de Italia, aunque todas las ramas de él no hayan gozado de los mismo honores y bienandanzas. Sciarra Colonia, gibelino hasta la médula, que apresó a Bonifacio VIII entregándole a los Agnani y que en el hervor de su victoria dio una bofetada a aquel Sumo Pontífice, pagó duramente sus violencias bajo el pontificado de Juan XXII. En 1328 se le desterró de Roma y se le degradó, así como a sus hijos y a toda su descendencia, y le fueron confiscados los bienes en beneficio de su hermano Estéfano Colonia, que fue siempre güelfo apasionado.

    Los descendientes del infortunado Sciarra malvivieron pobres como él, en Venecia, y en 1444 quedaba no más que un heredero de tantas calamidades, Francisco Colonna, que nació en los comienzos de dicho año y que era doblemente huérfano, porque su madre murió al darle a luz y su padre fue asesinado el día antes. Adoptóle Jácome Bellini, celebrado pintor, que le educó juntamente con sus hijos, queriéndole con la misma ternura que a estos, y el muchacho supo merecer los desvelos de su padre adoptivo y de sus hermanos de adopción, Giovanni y Gentile. Aun no contaba diez y ocho años cuando renovaba en la historia de la pintura los recientes, prodigiosos y precoces triunfos de Mantenga. Giotto tenía otro rival. Mas la fatalidad estaba unida a estos Colonia, y ni aun pudo conquistar laureles. ¡Y, sin embargo, las obras maestras que salieron de sus pinceles son hoy admiradas con el nombre de Mantenga o el de Bellini!

    Desde luego la pintura no era el objeto exclusivo de sus amores y de sus estudios, porque la consideraba como algo secundario entre las artes que embellecen la vida de los humanos. Atraíale la arquitectura, que levanta monumentos a Dios, intermediarios entre la tierra y el cielo, mas no buscaba las leyes de este arte ni sus maravillas en las creaciones gigantescas de su tiempo, que en la mayor parte de los casos le parecían extravagancias grotescas a las que faltaba casi siempre la impronta de la razón y del gusto. Atraído por aquella esplendorosa renovación llamada Renacimiento, que comenzaba a conmover a Italia, Francesco sólo por la fe siguió siendo del mundo moderno que el Cristianismo renovara, siendo la antigüedad clásica la que admiraba y aun cultivaba, con lo que en él se realizó una extraña mezcla de creyente en su religión y de enamorado de la estética del paganismo. Tan lejos iban estas preocupaciones o ansias suyas de belleza que consideraba las lenguas modernas cual jergas rústicas o como corrupciones más o menos bárbaras útiles no más que para interpretas las necesidades materiales de la vida, mas insuficientes para lograr una expresión elocuente y poética de las ideas y de los sentimientos. Y de ello vino a resultar que construyó para su uso íntimo una lengua en la que el toscano entraba con ciertas formas sintácticas y las disonancias más suaves y que en lo demás antes recordaba a los homeridas, a Tito Livio y a Lucano, que a Boccacio y a Petrarca. Aquella rareza de su espíritu, propia de un carácter original, destinado, según las apariencias, a dejar huellas hondas en su tiempo, aisló a Francesco de los demás mortales. Teníasele por un visionario melancólico, poseído de las ilusiones del genio e insensible a las dulzuras de la vida en relación. No obstante, algunas veces aparecía en el palacio de la ilustre Leonora Pisan, heredera, a los veintiocho años, de la fortuna más cuantiosa que se conociera en la república de Venecia, y con esta dama estaba su prima Polia, hija única del último Polia de Treviso; porque se ha de advertir que la espléndida mansión de Leonora venía a ser por aquellos días un santuario de las artes y de la poesía, y que aquella musa atraía a los talentos de la época. Se notó que Francesco acudía con frecuencia al palacio, siempre soñador y cada vez más triste; que después hizo más raras las visitas, hasta que no volvió a aparecer.
    [...]


No se vayan todavía aún hay más, en el Documentalista Audaz.

10/6/05

Memerizar

Parece difícil escabullirse de hacer memes y no me confundáis, son tres los que me han llegado, uno únicamente musical, otro únicamente literario y el último de forma indirecta, una mezcla de ambos y eso es lo que voy a hacer aquí, un mojetico, que dirían en mi pueblo.

MÚSICA

Último disco comprado:
Última canción escuchada antes de escribir este texto:
    ·Ondeia. Dulce Pontes

Canción que estoy escuchando:
    · Bang Bang Bang.Tracy Chapman.

Canciones con significado: ¿sólo cinco?
    · Ana. Ismael Serrano.
    · Aviones plateados. El Último de la Fila
    · Estás (cuando te vas). Los Enemigos.
    · Al teu costat. Òscar Briz.
    · Temptation. Tom Waits.

Algunos discos de mi colección:
    · Carla Bruni. Quelqu'un m'a dit
    · Coldplay. A rush of blood to the head
    · Diana Krall. The girl in the other room
    · Los Enemigos. Nada
    · Red Hot Chilli Peppers. Californication
    · The best of Leonard Cohen
    · Tracy Chapman Collection
    · Travis. 12 Memories


LIBROS

LA MARCA: Ni buenos ni malos sino todo lo contrario.
    · GIANNI RODARI. Cuentos por teléfono
    - El descañón es lo contrario del cañón, y sirve para deshacer la guerra.
    -¿Y cómo funciona?
    - Es sencillísimo; puede manejarlo incluso un niño. Si hay guerra, tocamos la destrompeta, disparamos el descañón y la guerra queda deshecha rápidamente.


    · QUINO. Todo Mafalda
    Mafalda: 1. ¡Pobre mama! Está preocupada porque mañana empiezo a ir al jardín de infantes y tiene miedo que no me guste.
    2. En realidad no me costaría nada tranquilizarla diciéndole que yo quiero ir al jardín de infante, y luego al colegio y a la universidad y todo eso.
    3. ¿Sabes Mamá? ¡Yo quiero ir al jadín de infantes y luego estudiar mucho para no ser el día de mañana una mujer frustrada y mediocre como vos!
    4. (Al fondo madre deshecha) Mafalda marcha tranquila diciendo: ¡Es bueno reconfortar a una madre!

    · EDUARDO GALEANO. El libro de los abrazos
    Arránqueme señora las ropas y las dudas, desnúdeme, desdúdeme.

    · MARIO BENEDETTI. Inventario
    ...mi estrategia es
    que un día cualquiera
    no sé cómo ni sé
    con qué pretexto
    por fin me necesites


LEO:
    · OLIVERIO GIRONDO. 20 poemas para leer en el tranvía
    · Elfriede Jelinek. La pianista


ACABÉ:

LEERÉ:
    · JEFFREY EUGENIDES. Middlesex.
    · DARIO FO. País de Faula.
    · MARCOS-RICARDO BARNATÁN. Borges. Biografía total.
    · HANAN AL-SHAYKH. Mujeres de arena y mirra.
    · TONI CUCARELLA. Quina lenta agonia, la dels ametlers perduts.


ÚLTIMO LIBRO COMPRADO:
    · WLADISLAW SZPILMAN. El pianista del gueto de Varsovia.


PRÓXIMOS MEMOSOS:
Paso el meme musical al Chacobo y el literario a Una Librería, no podía ser menos. Al trío de Véase Además les dejo elegir (a los demás también claro).

8/6/05

Llueve

    Aguacero tranquilo sobre
    piel y asfalto caliente
    de prisas olvidadas
    de circular fluido.



    Aguacero suave en
    unos ojos que miran debajo
    de su pisada misma
    en circular fluido.