30/7/04

Ex-libris

Las vidas son como poemas, podrían ser un romance, me gustaría que a veces fuesen sonatas a media noche, aunque algunas no son ni un soneto, pero lo bueno de las vidas poemas es sentirlas, recitadas, cantadas o leídas. Este verano me ha dado por el terruño, poesía en catalán de escritores valencianos, dicen que para universalizar una cultura lo mejor es darla a conocer, universalizar lo particular y aquí tenéis una migaja.

El título Exlibris, según el Diccionario de Bibliología de José Martínez de Sousa, dicho término era la indicación, en el colofón de un códice, en la que se hacía constar quien era el dueño de la copia, su autor y seguramente dueño de la primera copia, Manel García Grau, el libro Anatema (Premio de poesía Ausiàs March 2000, Editorial Bromera).

[Primero podéis leer el poema original, a continuación tenéis una bienintencionada traducción, aunque en poesía nunca perfecta]
EX – LIBRIS

Un llibre és una destral
una causa oberta un fuet d’espígol
una foguera un anatema un rastell una rauxa
un ullal de finestres capgirant l’ordre establert pels cínics
aquell cop de ràbia o de conciencia
amb que algú que vol un poc més digna la vida
sanglota damunt la taula en posar-s’hi cada dia o cada nit
a escoltar o a proclamar la fulgència del sol o de la mort.

Un llibre és un infern
un rostre d’home un rastre dels sentits
un paradís perdut una rosa dels vents
un llampec al bell mig de la tempesta dels cors i dels ultratges
un escandall de corals i carboncles ben estranys i nemorosos
un farcell d’estralls o de diamants o d’heretgies
enmig de la més profunda i irreductible de les devastacions.

Un llibre és un raig
un doll de cadenes i cendres un estigma una gangrena
un senyal de foc esculpit entre la carn i el terror dels mots
aquell glop de verí o de mixtura que algú,
indòmit o ingenu, es pren durant hores receloses
per fer de la paraula el ceptre més sagrat damunt de la terra.


EX-LIBRIS

Un libro es un hacha
una causa abierta un látigo de espliegol
una hoguera un anatema un rastrillo un arrebato
una ojeada de ventanas equivocando el orden establecido por los cínicos
aquel golpe de rabia o de consciencia
con el que alguien que quiera un poco más digna la vida
solloza encima de la mesa al ponerse cada día o cada noche
a escuchar o a proclamar la fulgencia del sol o de la muerte.

Un libro es un infierno
un rostro de hombre un rastro de los sentidos
un paraíso perdido una rosa de los vientos
un relámpago justo en medio de la tempestad de los corazones y los ultrages
un escándalo de corales y rubíes bien extraños y nemorosos
un hatillo de estragos o de diamantes o de heregías
en medio de la más profunda e irreductible de las devastaciones.

Un libro es un rayo
un raudal de cadenas y cenizas un estigma una gangrena
una señal de fuego esculpido entre la carne y el terror de las palabras
aquell trago de veneno o de mixtura que alguien,
indómito o ingenuo, toma durante horas recelosas
para hacer de la palabra el cetro más sagrado encima de la tierra.

No hay comentarios: