12/4/04

Reflexiones Sobre el E-Learning

Lo importante no es saber sino tener el teléfono del que sabe
Les Luthiers

En los últimos tiempos me ha llamado la atención la cantidad de artículos, entrevistas y disquisiciones que están hablando del e-learning o aprendizaje virtual, diferencias y semejanzas en cuanto al aprendizaje presencial, papeles del tutor y del alumno, papel de la metodología de enseñanza. Teoría y más teoría que como siempre dependerá del enfoque práctico, y en esto, en poco se diferencia del aprendizaje usual.

El aprendizaje virtual nace partiendo de bases pedagógicas actuales y en uso, con el fin de cubrir y atender necesidades que gracias a las nuevas tecnologías pueden quedar satisfechas con esta enseñanza, como es la globalización y universalización de contenidos y la información al alcance de todos, un aprendizaje sin distancia, esos términos tan de boga por estos ámbitos casi recién estrenados de las tecnologías de la información y el conocimiento.
Los problemas a los que se debe enfrentar este aprendizaje son los mismos que los de la enseñanza presencial: asumir los cambios en los roles adquiridos en la enseñanza, papel del profesor (el profesor debe dejar de ser el magister para convertirse en orientador); papel del alumno (el alumno como receptor no memorístico sino comprensivo de su propio aprendizaje del que es parte activa); papel de la institución educativa con una metodología en continuo cambio y evaluación. Salvar la concepción del aprendizaje ligada a la obtención de un título con el que medirte, olvidándonos del verdadero concepto de educar, en latín educare, “sacar hacia fuera lo mejor de uno mismo”, intentar una educación en la que aprender y enseñar se centren en plantear preguntas, proporcionar soluciones que a la vez generen nuevas preguntas, base de un aprendizaje constructivo que es el que hoy se intenta aplicar en la mayoría de ámbitos educativos, a veces sin mucha suerte, debido al esfuerzo pedagógico por parte del profesor que implica y la poca motivación que les reporta.

Hace unos días leía una entrevista* reciente a John Stephenson, profesor de la Universidad de Middlesex de Londres e investigador especializado en metodología educativa, en ella se afirmaba que el estudiante es el verdadero artífice del éxito de su aprendizaje en el entorno virtual, debe controlar los recursos y ayudas que le proporcionan, sobre él pesará la responsabilidad del aprendizaje según sus propios intereses, dando especial importancia a las relaciones tanto con el profesor como con sus compañeros. En busca de una retroalimentación o feed-back comprensivo. Pero el e-learning está cayendo en los mismos errores que el aprendizaje habitual con un peligro añadido es un medio diferente con enfoques diferentes y crear interactividad, ese feedback del que hablábamos, puede ser más complicado.

En mi opinión, hay un problema claro en este tipo de aprendizaje, la dispersión metodológica, sin obviar y agradecer aquello de que cada maestrillo tiene su librillo. Gran parte de los enseñantes no se han planteado la importancia de su función en el medio donde desarrollan sus estrategias educativas y de ser orientadores del aprendizaje se convierten en meros “pasadores” de información, muchas veces poco relevante o diseñada hace algunos años, según dicta el calendario de planificaciones de sus asignaturas. Si a esto añadimos el hecho de que las instituciones educativas se manejan en términos de empresa que cifra sus resultados en cuantías económicas, se desvirtúa no solo el aprendizaje virtual sino la enseñanza en su totalidad.

FUENTES:


EVENTOS PRÓXIMOS SOBRE E-LEARNING:

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