5/3/04

El Lazarillo del Idioma

Un lazarillo es aquel que guía, acompaña y dirige al que está más necesitado. En nuestro país uno de estos lazarillos, como aquél de la novela que dio origen al término, ha sido Lázaro pero esta vez no de Tormes sino Carreter. Enamorado de las lenguas, eligió el español, quizá por ser su lengua materna, y haciendo gala de su nombre, decidió cuidarlo, guiarlo y dar a conocer sus secretos. Esa ha sido su misión. Voy a daros una muestra de su labor para que esta misión no termine con él, aunque por suerte, ni me llamo o apellido Lázaro, ni osaría tomar tal empresa.

He elegido, dado los entornos en los que nos movemos, fragmentos del siguiente artículo, Escritura electrónica, publicado en El Nuevo Dardo en la Palabra, que aunque lejano en el tiempo (1999) estoy segura de que sigue suscitando discusiones.
    El estudio adultera a muchos tontos su memez ingénita. Abundan los bobos cuyo desarrollo ha sido entorpecido por los libros, pero sin debilitarlo mucho. Algunos, incluso, tienen fama de doctos, aunque tarde o temprano, y a veces con frecuencia, asoman la patita. Eso no va a ocurrir en un futuro próximo, pues se está produciendo una regresión del lenguaje, la cual, lejos de enmascarar la necedad ingénita, va a potenciarla. Muy pronto tendremos tontos inalterados, puros, como de manantial. Y los habrá también reciclados, restituidos a su condición en cuanto se adapten a la posmodernidad cuyo ariete es Internet.

    Figurarán entre ellos muchos que conversan con conocidos o desconocidos por ordenador, valiéndose de un lenguaje pretendidamente universal, escueto y económico, aunque, por ahora, muy simple. Así, si un internauta pregunta a otro por los datos de un compacto que ha oído –es genial, oye- con cuplés anglos cantados por un tal Rod y no los recuerda (este ignorante se refiere, casi seguro, a Rod Stewart y a su celebérrimo Unplugged...and Seated), se despedirá tecleando: TIA, que quiere decir "gracias por adelantado" (o sea las iniciales de Thanks in Advance). Habrá que aprender esto si se quiere gozar de las cálidas amistades cibernéticas con una mínima prestancia. Supongamos que el hablante avisa a su conectado o conectada que interrumpe hasta pronto la comunicación: BFN le dirá, esto es “adiós por ahora” (Bye For Now). Y si es que el conectado o conectada lo ha obsequiado con un chiste desternillante, hará que su módem electrifique el siguiente mensaje: ROTFL, literalmente “rodando por el suelo muerto de risa” (Rolling’on the Floor Laughing). Pero si no llega a tanto y se queda en la carcajada, pulsará LOL (Laughing Out Loud), la cual, caso de que sea larga, pordrá reiterarse como LOL, LOL, LOL, esto es, traducido libremente, “¡ja, ja, ja!”. Por medio de la red entran a veces en contacto amistoso y, hasta íntimo, dos personas que ignoran sus sexos respectivos. La mujer confesará que lo es tecleando :>, y el varón declarará así su varonía :-. Resulta sucinto pero sugiere en exceso.

    No creamos, sin embargo, que los interlocutores están obligados a comunicarse fríamente, bien al contrario: manifiestan muy bien su estado de ánimo. Así (:( expresan que están supertristes; y si, al contrario revientan de alegría, especificarán que :-). También puede hacerse con los iconos respectivos; hay varios de parecido jaez. Este lenguaje que se está pariendo y sólo muestra el cogote ya anuncia su amenaza contra la escritura normal. De momento, no puede sustituirla del todo, porque le faltan expresiones. Es inservible aún, por ejemplo, para muchos guionistas de cine y televisión, pues carece de esos insultos que dan viveza y naturalidad a los diálogos, con los cuales los personajes se clasifican recíprocamente como bucos, rameras, hijos de éstas o gays en aumentativo. Y, por ahora, no los surte de interjecciones usadas por todo el mundo, incluidos niños, niñas y adolescentes, como joder y coño, soportes naturales del coloquio. Pero, cuando el lenguaje de Internet se provea de estos signos y de tres o cuatro expresiones más, desplazará con ventaja al esperanto, y valdrá para escribir en cualquier lengua.


¿Seguirán corriendo ríos de tinta sobre el tema? Realmente da juego señor Fernando Lázaro Carreter. Pero descanse tranquilo, los que quedamos seguiremos luchando. ;-D

No hay comentarios: