16/2/04

Spellbound

Uno, que es otro que no es nadie, mejor, que quisiera ser nadie. Dice o quisiera decir i dice que no cree en el cine como cosa otra sino como cine: Pelis o pilis o anuncios de qué...

Aun así uno que no es uno, busca qué donde no lo hay i a veces hasta encuentra qué que no lo es: el otro día vi Recuerda (Spellbound), de Alfred Hichcock. Más que una película es en realidad una humareda, debían ser mediados los cuarenta cuando la industria del tabaco quería universalizar su producto. TODOS FUMAN: la psiquiatra, los psicoanalistas, los policías, los profesores, el borracho del hotel, los que pasan, i, sin duda, los espectadores...El caso es que sin dudar i no por la humareda a uno que no es uno i sin ser otro, le daba la risa.

El asunto va de una psiquiatra, Ingrid Bergman, que quiere salvar por puro amor a uno que vino de la guerra i que no es otro que Gregory Peck, que se cree que mató a quién, que no es quien, i a quien por qué va i suplanta...

Mujeres como aquélla, ya no hay ni en película, era una triple o pentuple salvación: de la amnesia, de la neuresia, de la justicia que por mor de otro se le encabrona i etc.

En realidad, i esto ya sería el númen, si la realidad fuera algo próximo a ella el Cine se aleja del Arte, en tanto i en cuanto más artificio menos latido, menos esencia i menos substancia. I de artificio el cine lo sabe todo o casi, si es que todo fuera algo.

Pelis o pilis, como dice Camilo Ruiz, infante audaz i andaluz fino.

Artículo escrito por Francisco Ruiz: bibliotecario, creador y amigo (el orden de los factores no altera la genialidad del producto final).

Gracias Francis.

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