26/1/04

Internet y las Bibliotecas

Voy a sumarme al legado de post dedicados a contar experiencias bibliotecoides que está corriendo de casa en casa, para narrar una que creo que puede ser un dato sociológico a observar: la influencia de internet en los usuarios de nuestras bibliotecas.

Érase una vez un muchacho muy muy aplicado que todos los días iba a la biblioteca (cuando digo todos, digo incluso los sábados). Entraba, saludaba, cogía sus periódicos y leía, e incluso a veces charlaba con algún otro lector de prensa sobre las horribles noticias que ocurrían en el mundo, cuando acababa se entretenía con libros de datos estadísticos, económicos, con libros de política, historia o astronomía...

Todo transcurrió felizmente hasta que un día su destino sufrió un cambio. En la biblioteca algo había cambiado, había un trabajador más, Internet. Al principio tenía miedo, se acercaba con sigilo, miraba fotografías del meteosat, tablas de estadísticas, noticias...Hasta un fatídico día en que descubrió las páginas de sexo, a partir de aquí nada fue lo mismo (ni para él ni para nosotros). Empezaron los problemas, las páginas entraban cuando menos te lo esperabas, haciendo a las madres tapar los ojos de sus hijos que tranquilamente estaban dibujando en Barbie.es, o dejar atónitos a aquellos que buscaban trabajo en páginas de la Administración...

La cosa fue a más cuando dejó de ser recatado, la timidez de la época de lectura dio paso a una osadía increíble. Entraba por la biblioteca y nos decía “cuando podáis hacerme un hueco”, en Internet claro (no vayáis a pensar). A las páginas porno se unieron los chat, le daba igual quien estuviera al lado suyo en el otro monitor, niños, adultos o abuelos. Él estaba ciego, aislado del mundo.

Empezaron a llegar las quejas, la solución era complicada, la biblioteca es un servicio público y él un usuario de más de 18 años... ¿cómo poder encauzar el tema? Un filtro, un filtro antisexo para hacer olvidar sus encuentros virtuales con las diosas del placer.

Después de repetidas intentonas con el mismo resultado: Le informamos tiene contratado y activado el servicio... La página que desea visualizar ha sido filtrada por el sistema, ya que su contenido ha sido clasificado dentro de las categorías no permitidas. Decidió que lo mejor era dejar de venir a la biblioteca.

Perdimos al usuario más pertinaz (etapa inicial), abnegado (etapa intermedia) y lujurioso (etapa final) de la biblioteca. Todo por no permitirle amar en ella.

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