18/12/03

La Muerte de la Lengua

En el País Valencià está pasando algo muy grave, están matando a la lengua. Lo peor, es que muere sufriendo los cuidados de quienes creen sanarla, es como alargar la pesadilla de un cáncer, con medicinas del corazón. Todo ocurrió un día en que los políticos decidieron hacer de filólogos entendidos, ese día decidieron crear la Academia Valenciana de la Lengua con un objetivo bien definido: el idioma del Reino de Valencia, no ha de ser otro que el valenciano, no podemos permitir que se hable aquí el catalán, en Valencia se habla el valenciano y vamos a hacer todo lo posible por demostrarlo, ¿cómo? Dinero y mentiras.

La primera opción fue encontrar personalidades de peso dentro de las universidades que creyeran en ese proyecto, en principio no les resultó fácil, pero fueron muy tentadores. Mientras los miembros de la RAE, tienen un sueldo simbólico como miembros de tal organización (creo que es uno o dos euros lo que consta en nómina); los reales miembros de la Academia Valenciana de la Lengua, cobran unos 66.000 euros al año (11 millones de pesetas) sólo por ser académicos de esta insigne asociación, sin contar otros asuntos como el coche oficial que les pone la Generalitat, entre otros servicios a costa del contribuyente. No se sentirán seguros, aunque no está mal por lavar la cara de la vergüenza. Hoy la ley los ampara, hasta tal punto que han anulado titulaciones universitarias, un ejemplo es que este pasado año los licenciados en filología catalana se vieron obligados a pasar un examen de nivel en "valenciano" para poder presentarse a las oposiciones de secundaria que se convocaron. Por si esto fuera poco, ahora el Ministerio de Educacion decide que en las Escuelas Oficiales de Idiomas, se imparta catalán y valenciano. Ante tal despropósto el Instituto Lluis Vives ha lanzado un comunicado al que invito a que os sumeis.

A ningún andaluz se le ocurre pensar que su idioma no es el castellano, a ningún navarro de la zona euskera, se le ocurre pensar que ese no es su idioma, ni a ningún catalán se le ocurre pensar que es trilingüe porque a parte del castellano y catalán, sabe hablar el valenciano, por no hablar del mallorquín, hecho que los convierte en quatrilingües. Sin embargo, aquí hay un horror general a admitir que nuestro idioma es catalán. Este horror se convierte en orgullo delirante a la hora de motivar estos planteamientos.