ÉL: ¿Cómo era aquello del baile?
ELLA: Mira, ¿ves esta manzana?
La coges...,
la muerdes...,
y con un hábil giro de mano,
la tiras.
La coges, la muerdes, la tiras...
La coges, la muerdes, la tiras...
ÉL: ¿Sirve tu corazón?
ELLA: ¡Claro hombre, tómalo!
01/01/13
06/12/12
Ahora yo también soy una persona despreciable
Estoy impactada ante la
lectura de “Maldito sea el hombre que confía en el hombre”: un projet d’alphabetisation, de Angélica Liddell. Os
muestro la intervención del primer personaje. Imposible dejar aquí la lectura. Un texto tan devorador como la humanidad que presenta.
A comme argentHe aprendido a respetar solamente el dineroLas personas no me parecen respetablesestas cosas se aprenden llorando.Si en tres años acumulas decepciones suficientespara levantar una montaña inmensa de mierdaempiezas a desconfiar por fuerza de la idea de humanidadte separas por fuerza de la idea de humanidadte decepciona por fuerza la idea de humanidad.A veces basta una sola humillaciónuna sola ofensaun solo cruce con la persona equivocadapara cambiar para siempre tu idea de humanidad.Prefiero intercambiar un par de frases cortascon los vendedores chinosson amables a cambio del precio de los productoses la única amabilidad en la que confíola amabilidad entre el vendedor y el comprador.Entrar en un comercio chino y preguntar:¿queda pan?Sí¿cuánto es?Sesenta céntimosCoger mi barra de pan y largarmesin concederle tiempo al conocimientosin darle una oportunidad a la decepción mutua ni a la humillación mutua. […]Y tú dirás, “pero hay que respetar al ser humano” “existen las excepciones” “ejemplos de grandeza humana, joder, ejemplos de grandeza humana”Y yo te digo,a ti, Mister Happy-Hippy,te digo,o es que eres imbécilo es que no has llorado todavía lo suficiente.Si dices esa estupidez es que no has llorado todavía lo suficiente.Aunque tú pienses que has llorado muchono has llorado todavía lo suficienteno has acumulado decepciones suficientespara levantar una montaña inmensa de mierda.No te han jodido la vida lo suficiente.Métete tus buenas intenciones por el culo.Métete tu falso amor al prójimo por el culo.Métete tu buen rollito de pequeño-intelectual-burgués-europeo-responsable dedicado a la cultura por el mismísimo culo.Si hubieras llorado lo suficiente comprenderías que la persona que te vende el pan cada mañana sólo puede ser una persona despreciable.Incluso recién nacidos estamos sucioscuando hayas llorado lo suficiente vuelve por aquí.Uno se convierte en una persona despreciable a fuerza de conocer gente despreciableahora yo también soy una persona despreciablela más despreciableY espero respetar el dinero lo suficiente para alejarme definitivamente de todos, o para que todos se alejen de mí.Si para quedarme sola tuviera que insultar a mi propio hijo lo insultaría.Hasta aquí hemos llegado.Y te aseguro que es necesario haber amado mucho, haber confiado mucho, y haber llorado mucho para llegar hasta aquí.
03/09/12
(B)ersos (V)
Sí, son variaciones sobre la mesma tema, ya desde hace algunos años y hace pocos meses. Incluso hoy mismo, en asturiano, gracias a Berta Piñán y a su delicado poemario Temporada de Pesca. Y sí, seguramente mañana, también mañana estará aquí, esa muyer qu’igual
quixera ser yo mientres agora,
escribiendo, la miro y envidio’l so pasu, cómo
suena apartándose nuna
dirección contraria, apartándose.
La impostora(variaciones sobre la mesma tema)Pudiera ser Isolda apurando la copadel llocu amor nes brunes llosesd’Aquitania, con munchu marde fondu y grandes decoraos, sieglosdespués, sobreviviendo a la lleenda.Pudiera ser domadora de fieres, guerrerapercorriendo, inútiles, fríes, les siendesdel olvidu o Lucrecia Borgia, amansandocaballos mientres fuera siente’l ruxirde la batalla. Puediera acompañar a Safocamín de casa, cuando vuelvemidiendo n’hexámetros la viday ser Ofelia ente les flores, amantede mil reis, soberana o mendiga,ramera, la muyer barbuda naquelvieyu anunciu de la infancia.Pudiera ser tabernera nun chigrede La Haya, regando en vino escuro’lsangre i dolor d’unos borrachos,campesina a les orielles del Yang Tse,inmóvil al tiempo y al espaciu,George Sand y les muyeres qu’ellatarreció o yo mesma, esa otra qu’escueyesiempre la dirección opuesta,aquella que pudi ser, la que nunca voi ser,ésta qu’escribe unos versos confusosnel corredor de casa una tarde cualquieray siente’l ríu, los coches y mirapa esa muyer que pasa y cruza un instanteel so tiempo nel míu,esa muyer qu’igual quixera ser yomientres agora, escribiendo, la miroy envidio’l so pasu, cómo suenaapartándose nuna dirección contraria,apartándose.
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Literatura,
Personal
02/09/12
Todo el tiempo del mundo
Pocos veranos recuerdo de tanta lectura como este y de tanta ansia por hacerlo después de un curso
agotador. Desde los cuentos de Alice Munro (Odi, amistat, festeig, amor, matrimoni) a los de Doctorow (Tot el temps del món), caminando
por Un
vasto y desierto paisaje de Kjell Askildsen. De la poesía de Szymborska a la de Berta Piñán y cerca de mí, Tarde o temprano me espera Jose Emilio Pacheco. En teatro, Les Cunyades de Michel Tremblay. Alguna novela. Novelas entrañables, poéticas, de búsqueda
vital, como Els peixos no tanquen els
ulls, que me recuerdan a otras lecturas, de otros veranos, como a L’illa de Giani Stuparich; narraciones
redondas como la pequeña Tu i jo; la
novela que encantó a mi madre, que también pasó su tiempo entre costuras; novelas malas, como Lobas de mar
de Zoé Valdés o grandiosas como 2666
de Roberto Bolaño al que descubrí también unas vacaciones como estas, con todo el tiempo del mundo y unos detectives salvajes.
Ahora mismo ando observando las diferencias y semejanzas entre el mundo de ayer de Zweig y el mío. Mientras tanto, mañana empieza todo, de nuevo.
[Como ya sabéis algunos, voy apuntando las lecturas, el cine, el teatro y los conciertos en el lateral del blog. Por si os puede servir de guía, o de desguía]
[Como ya sabéis algunos, voy apuntando las lecturas, el cine, el teatro y los conciertos en el lateral del blog. Por si os puede servir de guía, o de desguía]
13/05/12
Everybody knows
Anoche me seducía en la atmósfera de Exótica de Atom Egoyan; mientras Mia Kirshner, en la pantalla, seducía a su público del club que da nombre a la película. Vestida de colegiala bailaba Everybody knows de Leonard Cohen, muy apropiada para los acontecimientos que sucedían en ese momento fuera de la pantalla, en las plazas de “nuestras” ciudades.
La danza del erotismo en la película curaba heridas de vida incurables y hacía latente el deseo; pero más que nunca todos saben que el barco se está hundiendo, todos saben que el capitán mintió […] todos saben que esto está podrido.
07/02/12
(B)ersos (IV)
| Mujer acostada (con ventana al fondo), Egon Schiele |
La mujer imposible,
la mujer de dos metros de estatura,
la señora de mármol de Carrara
que no fuma ni bebe,
la mujer que no quiere desnudarse
por temor a quedar embarazada,
la vestal intocable
que no quiere ser madre de familia,
la mujer que respira por la boca,
la mujer que camina
virgen hacia la cámara nupcial
pero que reacciona como hombre,
la que se desnudó por simpatía
(porque le encanta la música clásica),
la pelirroja que se fue de bruces,
la que sólo se entrega por amor,
la doncella que mira con un ojo,
la que sólo se deja poseer
en el diván, al borde del abismo,
la que odia los órganos sexuales,
la que sólo se une con su perro,
la mujer que se hace la dormida
(el marido la alumbra con un fósforo),
la mujer que se entrega porque sí,
porque la soledad, porque el olvido...
La que llegó doncella a la vejez,
la profesora miope,
la secretaria de gafas oscuras,
la señora pálida de lentes
(ella no quiere nada con el falo),
todas estas walkirias,
todas estas matronas respetables
con sus labios mayores y menores
terminarán sacándome de quicio.
Nicanor Parra
[El subrayado es mío. Piensa, ¿cuál sería el tuyo?]
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Alas,
citas,
Literatura
31/12/11
Mis ocho inventarios del Inventario 2011
Massa felicitat, Alice Munro.
En abierta oscuridad. La palabra que calla lo que dice, Juan Gelman.
Primavera, estiu, etc, Marta Rojals.
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.
Mañana no será lo que Dios quiera. Luis García Montero.
Maletes perdudes, Jordi Puntí.
Sukkan Island, David Vann.
La penombra de la coloma, Andreu Sevilla.Este año, estoy que no estoy, no llego ni a diez inventarios, demasiada realidad quizás. Pero sí que comienzo con el libro de H., Libertad, de Jonathan Frazen; y acabo con una viñeta, la de El Roto rompe, me gusta.
BON ANY, MOLT PERÒ QUE MOLT BON ANY!! UNA ABRAÇADA I CUIDEU-VOS
18/08/11
Que no bailen
Gracias a Álvaro Roldán, que me recuerda este apropiado pasaje de Federico García Lorca en Poeta en Nueva York, cuando se cumplen 75 años de su asesinato y en un día donde los medios no dejan de enseñar imágenes tan surrealistas como las del poeta.
¡Que no baile el Papa! ¡No, que no baile el Papa! Ni el Rey, ni el millonario de dientes azules, ni las bailarinas secas de las catedrales, ni constructores, ni esmeraldas, ni locos, ni sodomitas. […] Que ya las cobras silbarán por los últimos pisos, que ya las ortigas estremecerán patios y terrazas, que ya la Bolsa será una pirámide de musgo
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Literatura,
Mundo
01/08/11
Literatura salvaje
Joaquín Font, Clínica de Salud Mental El Reposo, camino del Desierto de los Leones, en las afueras de México DF, enero de 1977. Hay una literatura para cuando estás aburrido. Abunda. Hay una literatura para cuando estás calmado. Ésta es la mejor literatura, creo yo. También hay una literatura para cuando estás triste. Y hay una literatura para cuando estás alegre. Hay una literatura para cuando estás ávido de conocimiento. Y hay una literatura para cuando estás desesperado. (...) Tomemos, por ejemplo, un lector medio, un tipo tranquilo, culto, de vida más o menos sana, maduro. Un hombre que compra libros y revistas de literatura. Bien, ahí está. Ese hombre puede leer aquello que se escribe para cuando estás sereno, para cuando estás calmado, pero también puede leer cualquier clase de literatura, con ojo crítico sin complicidades absurdas o lamentables, con desapasionamiento. Eso es lo que yo creo. No quiero ofender a nadie. Ahora tomemos al lector desesperado, aquel a quien presumiblemente va dirigida la literatura de los desesperados. ¿Qué es lo que ven? Primero: se trata de un lector adolescente o de un adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel. Es el típico pendejo (perdonen la expresión) que se suicida después de leer el Werther. Segundo: es un lector limitado. ¿Por qué limitado? Elemental, porque no puede leer más que literatura desesperada o para desesperados, tanto monta, monta tanto, un tipo o un engendro incapaz de leerse de un tirón En busca del tiempo perdido, por ejemplo, o La montaña mágica (en mi modesta opinión un paradigma de la literatura tranquila, serena, completa), o, si a eso vamos, Los miserables o Guerra y paz. (...) Otrosí: los lectores desesperados son como las minas de oro de California, ¡Más temprano que tarde se acaban! ¿Por qué? ¡Resulta evidente! No se puede vivir desesperado toda una vida (…) El lector desesperado (más aún el lector de poesía desesperado, ése es insoportable, créanme) acaba por desentenderse de los libros, acaba ineluctablemente convirtiéndose en desesperado a secas. ¡O se cura! Y entonces, como parte de su proceso de regeneración, vuelve lentamente, como entre algodones, como bajo una lluvia de píldoras tranquilizantes fundidas, vuelve, digo, a una literatura escrita para lectores serenos, reposados, con la mente bien centrada. A eso se le llama (y si nadie le llama así, yo le llamo así) el paso de la adolescencia a la edad adulta. Y con eso no quiero decir que cuando uno se ha convertido en un lector tranquilo ya no lea libros escritos para desesperados. ¡Claro que los lee! Sobre todo si son buenos o pasables o un amigo se los ha recomendado. Pero en el fondo ¡lo aburren! En el fondo esa literatura amargada, llena de armas blancas y de Mesías ahorcados, no consigue penetrarlo hasta el corazón como sí lo consigue una página serena, una página meditada, una página ¡técnicamente perfecta! (…) ¡Buscar, perderse en tierras desconocidas! ¡Pero con cordada, con migas de pan o guijarros blancos! Sin embargo yo estaba loco (…) y no me hicieron caso.
Roberto Bolaño, Los detectives salvajes
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Literatura
03/07/11
(B)ersos (III)
![]() |
| Abrazo de los amantes, Egon Schiele |
AMOR
Mi alma era un vestido azul celesteque dejé en un acantilado, en alta mar,y me acerqué a ti, desnuda, como una mujer.Y como mujer me senté a tu mesa,bebí un vaso de vino y aspiré aroma de rosas.Tú encontraste en mí tus sueños de belleza.Todo lo olvidé, mi niñez y mi patria,únicamente sabía que tus caricias me apresaban.Y tú, sonriente, cogiste un espejo y me dijiste: Mírate.En mis hombros vi polvo, y en polvo se deshacían,mi belleza sólo esto deseaba: desaparecer.¡Abrázame tan fuerte que nada necesite!
Edith Södergran. Antología poètica, Visor.
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Literatura
23/04/11
10/04/11
Telaraña dominical
La obra para la rehabilitación de la fachada IMPIDE que vea el sol por cualquiera de mis ventanas sin una tonalidad verde, la de esa especie de mosquitera gigante que aprisiona y agobia a los edificios y distorsiona la imagen de sus habitantes. Esta visión distorsionada del Mí que me habito piensa en la película con la que me acosté anoche, Incendies, el viaje por parte de unos hijos al nacimiento del odio de la madre. Una de esas películas con la que te acuestas y te levantas al día siguiente y que mi luz entelada del sol no me deja olvidar.
Con ella y contigo intento paliar el silencio con el dulce canto de Madredeus y una canción me enternece: Milagre
É grande o silêncio,
aguardo o milagre,
chegas amor finalmente,
ó meu amor, mesmo tarde;
aguardo o milagre,
chegas amor finalmente,
ó meu amor, mesmo tarde;
e vou livremente,
contigo a meu lado,
tenho o meu mundo contente,
neste sonhar acordado.
contigo a meu lado,
tenho o meu mundo contente,
neste sonhar acordado.
- Onde está a tua voz, quero ouvir a tua voz...
- Onde está a tua voz, queria ouvir a tua voz...
- Onde está a tua voz, queria ouvir a tua voz...
O desejo pretende,
louvar a saudade,
A tua voz anda ausente,
e eu estar contigo é milagre.
louvar a saudade,
A tua voz anda ausente,
e eu estar contigo é milagre.
La letra de mi domingo es de Juan Gelman, el libro de título precioso es En abierta ocuridad. La palabra que calla lo que dice.
el sufrimiento/¿es derrota o batalla? /
realidad que aplastás/¿sos compañera? /
¿tu mucha perfección te salva de algo? /
¿acaso no te duelo/te juaneo/
te gelmaneo/te cabalgo como
loco de vos/potro tuyo que pasa
desabuenándose la desgraciada? /
¿esa que llora al pie de mis muereras? /
¿acaso no te soy para padrearte? /
¿me vas a disculpar que te hije mucho? /
realidad que sufrís como pariendo/
tu sufridero/¿canta para mí? /
¿contra mí? /¿me mostrás lo que yo sea? /
¿me estás alando/ala de mi furor? /
¿te descriaturás como paloma
que busca un ojo ciego para ver?
El plan, Poseu-me les ulleres, en el Teatro Micalet, donde gracias a los versos de Estellés espero deshacerme de la telaraña, aunque sé que por la Camino, me dejo El Artificio. Una película amiga que se merece la mejor de las suertes.
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